Los secretos de la sidra asturiana: una experiencia única en nuestro restaurante

La sidra asturiana no es solo una bebida: es cultura, es tradición, y es parte esencial del alma del norte. En Asador Baserri, te invitamos a descubrir todos sus matices, aprender cómo se sirve y con qué platos marida mejor. Si nunca la has probado —o si crees que ya la conoces—, ven a vivir una auténtica experiencia sidrera sin salir de Madrid. Porque en nuestro restaurante, la sidra no se bebe, se celebra.

Un origen milenario que sigue vivo

La historia de la sidra asturiana se remonta a hace más de dos mil años. Desde entonces, se ha mantenido como una bebida popular en Asturias, ligada a la tierra, a las estaciones y a las celebraciones. Se elabora exclusivamente con manzanas asturianas, seleccionadas de entre más de 200 variedades autóctonas, y se fermenta de forma natural, sin aditivos ni azúcar añadida.

Su sabor es fresco, ácido, ligeramente turbio y con baja graduación alcohólica. Lo que la hace especial no es solo su sabor, sino el ritual que la acompaña.

El escanciado: un arte con sentido

Una de las claves para disfrutar verdaderamente de la sidra es el escanciado, un gesto que va mucho más allá de lo estético. Consiste en verter la sidra desde lo alto, dejando caer el chorro sobre el borde del vaso. Este golpe de aireación permite que la sidra “se abra” y libere todos sus aromas y sabores.

En Asador Baserri, practicamos el escanciado tradicional con cada copa que servimos. Nuestro personal está formado para hacerlo correctamente, convirtiendo cada servicio de sidra en un pequeño espectáculo que también forma parte de la experiencia asturiana.

¿Con qué platos marida mejor?

Una de las maravillas de la sidra es que combina de forma excelente con muchos de los platos de la gastronomía asturiana. Aquí te dejamos algunas recomendaciones para que tu experiencia sea redonda:

  • Queso de Cabrales: el sabor fuerte y salado del Cabrales se equilibra a la perfección con la acidez ligera de la sidra.

  • Patatas revolconas: la untuosidad del puré con panceta se aligera con el frescor de cada trago.

  • Fabada asturiana: aunque contundente, la sidra ayuda a limpiar el paladar entre bocado y bocado.

  • Cachopo: un trago de sidra entre cortes del crujiente cachopo potencia su sabor sin robarle protagonismo.

Una bebida para compartir

En Asturias, la sidra no se bebe en soledad, se comparte. Se sirve en vasos grandes y se escancia solo lo que se va a beber de un trago (el culín). Esa parte que se queda en el fondo del vaso se tira, como manda la tradición, y se escancia de nuevo. Esto convierte el momento en un acto social, en el que se conversa, se ríe y se brinda.

En nuestro restaurante, fomentamos este espíritu: que te relajes, compartas, disfrutes y vivas la sidra como lo harías en un llagar asturiano.

La sidra como experiencia cultural

Además de ser una bebida deliciosa, la sidra asturiana ha sido reconocida como Bien de Interés Cultural Inmaterial, y su tradición se mantiene viva generación tras generación. En Asador Baserri, nos sentimos orgullosos de ser parte de esa cadena que lleva esta costumbre a nuevos lugares y nuevas personas. Traer esa esencia a Madrid es un compromiso que asumimos con respeto, calidad y autenticidad.

Probar la sidra asturiana en Asador Baserri no es solo degustar una bebida: es sumergirse en una tradición milenaria, en una forma de entender la gastronomía, el encuentro y el sabor. Ven a descubrir sus secretos, a aprender cómo se sirve y a disfrutarla con platos que la complementan a la perfección.

Reserva tu mesa, levanta tu vaso y deja que la sidra te cuente su historia. Te esperamos para compartir esta experiencia única contigo.